domingo, 29 de agosto de 2010

¿Acaso no matan a los caballos?

Autor: Horace McCoy

Título: ¿Acaso no matan a los caballos?

Título original: They shoot horses, don't they?

Año: 1935

Número de páginas: 155

Ha inspirado: Una película galardonada con el óscar al mejor actor de reparto (Gig Young), dirigida por Sydney Pollack y protagonizada por Jane Fonda: Danzad, danzad, malditos (con el mismo título original que el libro) (1969).

Horace McCoy

El autor de esta novela no cuenta con el respaldo de una gran producción literaria, pero sí de una indudable calidad y de unas historias que atraen a los directores de cines más prestigiosos del planeta. Horace McCoy nació en Pegram, ciudad siutada en el estado de Tenesse, Estados Unidos, en el año 1897 y murió en 1955 en Beverly Hills de un ataque al corazón.

Este autor destaca por su escritura limpia, sin demasiadas florituras, y por el reflejo de la Gran Depresión que plasmaba en sus novelas. Llegó ser periodista deportivo en un periódico de Texas e intentó, en Los Ángeles, emprender una carrera como actor. Además de la película Danzad, danzad, malditos, también ha inspirado películas como Corazón de hielo, cuyo título original es Kiss Tomorrow Goodbye, sacada de la novela con el mismo nombre. El género que más ha cultivado ha sido el de guinosta de Hollywood, aunque no consigue destacar demasiado en este aspecto.

¿Acaso no matan a los caballos?

En esta novela, narrada en primera persona, encontramos un concurso de baile algo especial: un maratón. Yo nunca pensé que existiese tal cosa, pero he estado investigando y, al parecer, se han dado algunos casos de maratones de bailes que, en mi opinión, son una auténtica locura.

El protagonista de la historia, Robert, nos cuenta como conoce a Gloria, una chica amargada que quiere triunfar como actriz pero que tras varios intentos no lo consigue lograr. Gloria le comenta a Robert que si van al concurso de baile tienen asegurada la comida y, si ganan, mil dólares en metálico, por lo que ambos deciden apuntarse al concurso.

Durante el concurso pasan algunos sucesos que hacen ver a Robert que Gloria es una mujer maniática, amargada y sin ganas de vivir, cosas que al final del relato (y al principio) condenan la vida de Robert.

En resumen, una exquisita novela corta que se lee casi sin querer y que si te gustan autores como Patricia Highsmith casi seguro será de tu agrado. Recomendada al máximo.

viernes, 27 de agosto de 2010

...

Pero que las alas arraiguen y las raíces vuelen.

Juan Ramón Jiménez

martes, 10 de agosto de 2010

Segundo fin de semana en Dublín

Siento no haber actualizado antes, pero desde el jueves pasado hemos estado haciendo excursiones y no hemos parado, por lo que al llegar a la residencia estábamos más que cansados. De esta forma, podré subir más fotos y hablaros de más cosas.

Ya hemos estado en el Trinity College, pero no lo hemos visto entero todavía. La verdad es que me ha sorprendido mucho, no creí que fuese a ser tan grande. Dentro hay campos de rugby y de criquet. Mientras estuvimos allí, nos sentamos en un banco y vimos cómo jugaban al criquet. Había una bandera española, por lo que suponemos que estaría jugando un equipo español.






El sábado y el domingo decidimos gastar el ticket del autobús que nos dieron en la academia. El autobús hace un tour entero por los sitios más emblemáticos de la ciudad y, además, te explica (en inglés, aunque puedes ponerte los auriculares y seleccionar el dioma que quieras) por donde pasa.

El sábado fuimos a "El museo de arte moderno", cosa que os recomiendo fervientemente que no hagáis, a "Christ Church" y a "Phoenix park".

La iglesia de "Christ Church" cuesta 6 euros la entrada adulta y 3 con carné de estudiante, para vuestra información. El sitio es interesante. Incluso puede visitarse la cripta, que es una de las mayores de Europa.





En "Phoenix park" llegamos a ver el monumento Wellington, un trozo más de parque y, por último, un estanque con patos y cisnes. Aquí estuvimos poco tiempo porque nada más bajar del autobús empezó a caer un chaparrón y terminamos empapados.


El domingo, confiados de que el horario no cambiaba, decidimos levantarnos sobre las 9 a.m., desayunar e irnos para el autobús. La sorpresa llegó al bajarnos en la parada del museo, ya que el horario de domingo era 12:00-17:00, por lo que al final nos volvimos a montar al autobús, no sin entrar en Merrion Square y ver la estatua de Oscar Wilde. Para hacer tiempo, fuimos al centro comercial de "St Stephen's Green" y visitamos algunas tiendas.

Cuando vimos oportuno, fuimos a comer a la residencia y pusimos rumbo al destino favorito de la mayoría de los visitantes de Dublín: "Guinness Storehouse". Las vistas desde el Gravity Bar son increíbles, y, aunque no es ni mucho menos mi cerveza favorita, me la bebí más que agusto mirando por la cristalera. Además, tenemos un diploma de tirador de Guinness, pero no sé si servirá para ponerlo en el currículum. Después de beberme tres pintas de Guinness (amorticé el precio de la entrada) nos fuimos para la residencia a descansar.

Y poco más, el resto de días hemos estado de compras o dando vueltas por las calles dublinesas, para conocer un poco más el lugar. Ya estamos en la segunda semana, por lo que debemos aprovechar al máximo todo el tiempo.


Un saludo a todos y gracias por leerme :).

miércoles, 4 de agosto de 2010

4 de agosto del 2010

Escribo mientras meriendo una taza de zumo de arándanos y un muffin de chocolate. Hoy, como todos los días normales, hemos ido a clase y luego a dar una vuelta más allá del río, para descubrir nuevos sitios.
Hemos estado en el ayuntamiento y hemos entrado en varias tiendas de música. Luego hemos ido a Temple Bar para verlo de día. Al patear las calles hemos encontado el restaurante Bad Ass, donde hemos pedido una de alitas de pollo picantes una pizza de pollo y queso cheddar. No me esperaba tantas alitas de pollo. Ni tan picantes. He de admitir que han sido demasiadas para mí, por lo que le pedí al chinito camarero que me las envolviese para llevar. Las he contado y creo que debe haber unas 25-30.



Ya con el estómago más que lleno y con todos los sentidos adormilados, seguimos dando una vuelta y encontramos una tienda, justo al lado del río Liffey, llamada "Forbidden planet", una tienda de merchandising y cómics. Tienen una sección de cómics baratos y he cogido un par de ellos: uno de Batman (1 euro) y uno de Inferno (25 céntimos). La idea es, como son cortos, intentar leerlos (y entenderlos, claro). Sara se ha comprado un póster de El Padrino que yo jamás en mi vida había visto antes, y mira que hay modelos de pósters de El Padrino en todos los sitios.
Después nos hemos vuelto y ahora estamos descansando un poco, que tenemos que hacer ejercicios para la clase de mañana. En la escuela nos han dado un libro pero no sabemos si hay que devolverlo o no. Yo espero que sea para nosotros.

Creo que eso es todo de momento. Fotos hoy no hay porque la cámara se quedó sin batería y he tenido que usar el móvil, pero como tiene tan poca calidad he preferido no hacer muchas.

Un saludo y gracias por leer y comentar :).

P.D.: Bioshock 2 a 10 euros... No digo más.

martes, 3 de agosto de 2010

Temple Bar y primer día de clase (segunda mitad del día 02-08-2010 y 03-08-2010)

Ayer, día dos de agosto, fue fiesta en Dublín, así que como no teníamos clase decidimos ir por la tarde, a eso de las siete de la tarde, a Temple Bar. El sitio, para ser totalmente sinceros, es una auténtica maravilla. La música en directo invande las calles y el ambiente es de lo mejor que he visto en mi vida. Después de dar un paseo por el lugar, ver a artistas callejeros y comprarme una sudadera polar de Irlanda, nos sentamos en la barra y nos bebimos un par de pintas cada uno. Sara dos de Guinness, para variar, y yo una de Paulanner y una de Murphy's draught.


Después de disfrutar un rato en el Temple Bar y, viendo que se hacía tarde, decidimos entrar a comer en un restaurante recomendado por mi hermano: Eddie Rockets. Yo también lo recomiendo. Si vas a Dublín y puedes permitirtelo (el precio puede parecer elevado, pero pagas calidad) hazlo, porque de verdad que merece la pena. Adjunto foto de la cena.




Hoy, día tres de agosto, hemos tenido la primera clase. A decir verdad he aprendido mucho más inglés de lo que yo creía :). En los descansos de clase podemos coger, gratuitamente y sin pagar un euro, café, chocolate caliente, galletas, té... Está bien porque es gratis, pero el chocolate está un pelín aguado para mi gusto.

Al acabar la clase fuimos a dar una vuelta por un centro comercial (sí, otro...) cerca de la escuela. Hemos comprado un par de cosas en el Tesco y hemos vuelto al apartamento para comer y descansar un rato. Creo que hoy no vamos a ir muy lejos, estamos algo cansados.

Por cierto, teníamos pensado comprar un ticket para un autobús que hace un guía turística, ya que con un mismo ticket puedes coger el autobús todas las veces que quieras durante 24 horas y tiene paradas en sitios muy intersantes como Guinness Storehouse o Phoenix Park, pero resulta que en la escuela nos han regalado el mismo ticket, pero que dura 48 horas desde que lo usas por primera vez, es decir, que durante dos días podemos coger ese autobús para ir a visitar los lugares que queramos. Usaremos el ticket el viernes (que es fiesta) y el sábado. De esa forma visitaremos prácticamente todos los sitios alejados que queremos, dejando para otros días la zona vikinga/medieval y algún que otro museo, ya que están algo más cerca y podemos llegar andando sin ningún tipo de problema (ni cansancio en exceso).

Bueno, pues mañana vendré con más cosillas que contar.

Gracias por leerme y por comentar :).

lunes, 2 de agosto de 2010

01-08-2010 y medio día de 02-08-2010

Ayer, día 1 por fin nos alojaron en nuestra resdencia. Al final fue casi a las cuatro de la tarde, pero eso nos dio tiempo para pasear más por O'Connell y visitar más lugares. Estuvimos por el puente y andamos un poco por al lado del río Liffey, mirando tiendas.

Cuando el hambre ya apremiaba decidimos ir a comer a un sitio que vimos en O'Connell, donde había una oferta de bocadillo y algo más a elegir por tres euros. Yo elegí alitas de pollo y Sara eligió patatas fritas. Adjunto foto. Estaba muy bueno, por cierto.


Por la tarde, después de conseguir dejar las maletas en nuestras definitivas habitaciones y conocer la residencia, fuimos a comprar al Tesco. El sitio puede resultar caro si no sabes buscar en condiciones, pero si buscas encuentras ofertas como 24 latas de Pepsi por 5'24 euros o 16 hamburguesas por poco más de tres euros. Por unos 27 euros ya tenemos comida para esta semana, y probablemente tengamos para la mitad de la próxima.

Tras dejar la compra en la residencia, decidimos dar un paseo más antes de cenar y acostarnos. En ese paseo entramos en una tienda de Carroll's y nos compramos unos gorros de leprechaun de recuerdo.


Hoy, día dos de agosto, hemos ido por la mañana a un pequeño centro comercial cerca de O'Connell, donde hemos encontrado (¡por fin!) una tienda Game. Me he comprado Gears of War y Gears of War 2 por 15 euros. Barato,barato.

Más tarde, después de descansar un rato, vamos a ir a dar un paseo por Temple Bar y a visitar toda esa zona, que no la hemos pisado todavía.

Bueno, eso es todo por hoy, mañana espero poder contar más cosas agradables. ¡Un saludo a todos!

P.D.: Podéis comentar si queréis eh... :)

domingo, 1 de agosto de 2010

Primer contacto con Dublín (31-07-2010)

El vuelo ha sido más largo de lo que esperaba (unas dos horas y media), aunque también es verdad que al llegar había que retrasar una hora, por lo que al final llegamos antes de lo previsto. Una vez recogidas las maletas y enseñado el DNI unas trescientas ochenta y dos veces, salimos en busca de un autobús que nos acercase a O'Connell street. Por el módico precio de dos euros y veinte céntimos, un autobús de línea nos dejó en la calle antes nombrada, por lo que lo recomiendo a los viajantes, ya que el autobús especial que va directamente a la estación de autobuses de Dublín cuesta seis euros y además te deja más lejos. Eso sí, para el autobús de línea debéis tener preparado el dinero justo, porque no da cambio.

Ya en O'connell la hambruna empezó a invadirnos, por lo que decidimos acercarnos a nuestra residencia, que está a tres minutos de la calle principal, y dejar las maletas para poder andar libremente por el centro de Dublín. Después de dejar las maletas y enterarnos de que en el albergue hay toque de queda a las diez de la noche, nos tiramos a la calle a conocer un trozo más del mundo.

Al final, entre que es más barato y que es lo más rápido, pues ya el hambre apremiaba, decidimos ir al Burger King, que donde por cuatro euros comimos un menú que, por cierto, fue bastante de mi agrado, ya que la Sweet Chilli Chicken no la había probado nunca y resulta que está muy buena, aunque después de el tercer bocado se empieza a notar bastante el picante.

Después de la comida, que fue bastante tarde, dimos una vuelta por O'connell y sus callejuelas. Entramos en un Carrolls, donde Sara se probó una diadema la mar de mona, y yo un gorro que, todo hay que decirlo, no me entraba en la cabeza. Estos irlandeses hacen los gorros demasiado pequeños :).



Después de dar vueltas y vueltas por más tiendas, decidimos entrar en el Penneys, que no es más que el Primark, aunque, eso sí, me sorprendió bastante que dentro de la misma tienda de ropa hubiese desde una nevera con refrescos hasta una máquina para hacer fotos instantáneas. En el Penneys, como no vi nada de mi gusto, me compré una botella de Nesteá red fruits (frutos rojos), que nunca había visto, aunque yo voto por que lo comercialicen en España, porque es refrescante a la par que exquisito.


Los cereales Lucky Charms no he conseguido verlos por ningún sitio, cosa que me entristece y me aflige considerablemente. Dr.Pepper sí que he encontrado, y zumo Oasis. Lo raro es que no hemos visto ni un Tesco, ni Lidl, ni Aldi...

Por la noche fuimos a cenar pizza a un sitio donde por cuatro euros te ponen un trozo de pizza y un refresco. La primera es de piña y jamon york y la segunda de hot&spicy, es decir, picante.




El tiempo aquí es una locura. Me lo habían comentado pero no me lo esperaba de esta forma. Debe ser duro trabajar de meteorólogo en Dublín. Y como dato final y curioso, queda decir que en el aeropuerto nos encontramos con Kike, un amigo de Alberto, y hemos estado con él comiendo y dando una vuelta.

Bueno, mañana más (o al menos eso espero).