jueves, 13 de mayo de 2010

Inevitable

No pude evitarlo. El humo, lentamente, se acercaba a mi posición y, al final, consiguió introducirse en mí, deleitándome con todo su aroma...

2 comentarios:

Jorge Andreu dijo...

A mí también me pasa. Aunque no me gusta el tabaco, recibo el humo con mucho gusto.

Quirós dijo...

Yo me refería a humo de incienso, que es bastante más agradable que el del tabaco... jajaja