jueves, 11 de febrero de 2010

Final Fantasy XIII

A raíz de entrar prácticamente a diario en "Final Fantasy XIII blog", he decidido hablar sobre mi pre-experiencia respecto a este juego. Yo descubrí la saga Final Fantasy, como la mayoría, gracias a su séptima entrega. No sé exactamente cuándo fue, lo que sí sé es que el juego me cautivó hasta tal punto de que aún sigo jugándolo, aunque me lo haya pasado más de 10 veces. Es verdad que la traducción deja bastante que desear y que los gráficos son bastantes regulares en comparación con los juegos actuales, pero que para el año de puesta en venta fueron toda una revolución. Tenemos que tener en cuenta que fue el primer FF en 3D, exprimiendo los recursos del momento. La historia es lo que más me gustó, llena de partes oscuras que poco a poco se iban esclareciendo a la par que la trama daba un giro inesperado (recordemos que empezamos atentando contra una organización y terminamos salvando el planeta).

Las siguientes entregas de la saga fueron, en mi opinión, algo más "flojas". No digo que Squall, Yitán, Tidus o Vaan no fueran lo suficientemente carismáticos, sólo que no tenían el mismo encanto. He de reconocer que luego me dediqué a buscar entregas anteriores y quedé más que asombrado, ya que entregas como la sexta y la primera son maravillas. Un aspecto que eché en falta en las entregas posteriores a Final Fantasy VII fue la ausencia de personajes secretos que manejar, ya que Vincent es el personaje que más me gusta de toda la saga y no tenías que tenerlo entre tus filas para poder derrotar a Sefirot. Ese aspecto le daba un poco más de linealidad al juego, unido con que a partir de la décima entrega se perdió la exploración de los mapas, cosa que me enfureció bastante. Es cierto que hasta el XII sigue habiendo aspectos secretos como la pica de poder o espers ocultos, pero ya no tiene ese toque de distinción que hacía a cada entrega especial, rebuscando hasta en la última esquina del mapa (caballeros de la mesa redonda...).

En definitiva, que no sé aún cuál ha sido el motivo para que me decidiera a apartar la edición coleccionista de Final Fantasy XIII, pero que estaré más que encantado de jugarla y de conseguir todos los logros (el más avispado se habrá dado cuenta de que es para Xbox360). Aunque si me pongo a pensarlo, quizá la razón sea la por nostalgia de aquellas horas sentado delante del televisor de 14 pulgadas (juro que no sé cómo no me he quedado ciego o algo por el estilo) jugando a cualquier entrega de esta maravillosa (y criticada) compañía llamada Square-Enix (en mis tiempos era Square, pero las cosas cambian y la compañías se unen).

Escuchando: Zapo - La balada del perro

Abraham Quirós Villalba

1 comentario:

Kurasoryu dijo...

Que pasa abes, sinceramente te doy toda la razon, los juegos de ahora no son como antes, pero eso en mi opinion solo ha ocurrido en los final fantasy, a excepcion del 9 (que desde mi punto de vista, supera al 7 en argumento)han ido decayendo progresivamente, los personajes han perdido encanto, los malos no son tan malos ni tan listos, y los buenos no son personas llevadas por sus ideales (aunque el de yitan sea solo progeter a las tias buenas).
Por eso mismo como hable contigo y lo digo en el blog para que mas gente lo sepa, y si no les ha dado oportunidad se la dé, prefiero los "tales of" y los dragon quest y star ocean antes, dado que sus personajes generalmente han tenido una profundidad y una "realidad" muy superior a la que suelen alcanzar en los final fantasy, aunque he de reconocer que como cecil (Final Fantasy IV) no hay personaje alguno, su evolucion de caballero oscuro a paladin de la luz es unica, asi que si algun lector de este blog le gustan los rpgs, probad los que os he mencionado.
Cordial saludo